¿Debo ir al Psicólogo?
Por: Tatiana Hoyos Francis
En nuestro país, como en otros, infortunadamente persisten muchos mitos acerca de los psicólogos y de la psicología. Para no extenderme mucho, me centraré en dos que seguramente en algún momento habremos escuchado: El primero, se refiere a la creencia de tipo "yo soy capaz de resolver todos mis problemas"; el segundo, "eso es sólo para los locos".
Muchas de las personas que piensan de esta manera lo hacen por desconocimiento, ya que pueden pensar que el área de la psicología pertenece a lo misterioso, a lo oscuro o inexplicable. Puede que tengan razón en algún sentido, ya que la mente humana en algunos momentos y circunstancias es impredecible, pero por esta razón no se puede descartar que algunas veces la mente se confunda y a la persona algunas situaciones se le salgan de las manos.
Y es que a todos alguna vez nos ha pasado lo anterior y eso no indica que no estemos sanos mentalmente.
Estoy de acuerdo en que el ser humano tiene el potencial de salir adelante por sí mismo, pero a veces hay situaciones que hacen que este potencial se duerma o se esconda y es necesario de una guía para poder reestablecer nuestro camino.
Las personas que tienen una enfermedad mental tienen un problema evidente, que como cualquier otro problema de salud, requiere de atención prioritaria y por el hecho de ser tan evidente es que aceptamos que se le trate, ya que este afecta a esta persona y a los que le rodean de manera importante.
Pero, ¿Qué pasa, cuando lo que nos afecta pertenece a nuestra vida cotidiana y esa cotidianidad se esta viendo afectada?
La mayor parte de las consultas psicológicas se deben a este factor; en nuestra vida, no sólo se cataloga como un problema una enfermedad mental grave. Un ejemplo, entre tantos, son los vínculos personales. Estos muchas veces nos generan problemas que se empiezan a reflejar en todos los ámbitos de nuestra vida y la persona comienza a sentir que esta perdiendo el control y no sabe que hacer. Pienso que cuando se experimenta este sentimiento es el momento adecuado de pedir ayuda, eso sí, lo importante para que una terapia o asesoría funcione es que la persona que va a pedir ayuda este realmente convencida de que la necesita y la demanda venga desde su interior después de haber reflexionado sobre su situación.
Casi nunca sirven las terapias por obligación, acordémonos que, "no hay peor ciego que el que no quiere ver".
Si ud esta seguro de necesitar ayuda y la toma, es muy posible que su vida cambie para bien y para siempre. Posiblemente se encontrará con cosas sobre usted mismo que en principio no le van a gustar, pero a medida que el tiempo pase y entienda el por qué de ellas, se sentirá más tranquilo y seguramente tendrá mas elementos para afrontar las situaciones de su vida de manera satisfactoria... recuerde que el conocimiento es poder.